lunes, 1 de octubre de 2012

Intervención en crisis a cargo de abogados y asesores legales.


Intervención en crisis a cargo de abogados y asesores legales.
El cliente que ejerce su derecho a un consejo legal exige mas que eso. Su abogado puede ser el primer aliado que ve después de ser encerrado. No es fácil, sin embargo, satisfacer las exigencias del cliente en las apremientes, limitantes condiciones que se encuentran de modo típico en los pespacios para entrevistas, ¿Cómo pueden los abogados tratar con las emociones de los clientes en tales situaciones?

El abogado puede hallar la senda legal que seria mas productiva, bloqueada por las emociones, que algunas veces parecen ser irracionales, con frecuencia excesivas y casi siempre, frustrastemente contraproducentes.
Price y McCreary sostienen que muchos clientes contactan a sus abogados por razones distintas de la necesidad de asesoría legal. Algunos clientes confunden los problemas que son esencialmente psicológicos por naturaleza con los conflictos legales. Estos autores consideran a muchos asi llamados clientes problematicos como aquellos que están atrapados en el temor, la confusión, la ambivalencia y la ignorancia acerca de que hacer para ayudarse a si mismos.

Los abogados consagran de 30 a 80% de su tiempo en la consejería de sus clientes, aunque no reciben un entrenamiento formal acerca de cómo tratar con sus frecuentemente difíciles y emocionalmente perturbados clientes. Los abogados deben apoyarse en cursos de psicología de pregrado, en su sentido como y en su capacidad para retrasar el proceso hasta que llegue posiblemente la asistencia de profesionales de la salud, que puedan enfriar las emociones.


Repaso a la bibliografía.
En su texto introductorio, Binder y Price sugieren un enfoque relativamente directo para la consejería legal. Ellos esbozan un proceso de 3 pasos que se proyecto para ayudar al abogado a facilitar la apertura de información relevante y formular una estrategia para la proporción de ayuda. El cliente recibe primero motivación para expresar sus preocupaciones y reacciones emocionales. El abogado ayuda en este proceso al permitir que el cliente describa su situación como el la conceptua. Por ultimo, el abogado empieza a desarrollar y verificar teorías fundamentales en lo que se ha aprendido.

Shaffer argumenta que la consejería legal debería proporcionar la máxima libertad e información para el cliente. Para llevar el máximo flujo libre de información, el abogado debe trabaar para desarrollar una relacion de igualdad personal entre el mismo y el cliente.


El libro the lawyer in the interviewing and counseling process (Watson, 1976) fue escrito para ser como un texto para un curso sobre entrevistas. Esta obra proporciona un buen ejemplo de lo que debe aprenderse de parte del abogado si va a desarrollar habilidades de entrevista adecuadas, desde una perspectiva psicoanalítica. La tarea del abogado es descubrir estos elementos inconscientes.
El manual de Schoenfield y Schoenfield acerca de la entrevista y la orientación para abogados incluye una sección de intervención en crisis y la entrevista sobre asuntos legales. La lista de los autores acerca de los enfoques de orientación en situaciones de crisis incluye:
1.- comunicar un interés efectivo.
2.- permitir al cliente que exprese sus sentimientos.
3.- examinar el incidente precipitante.
4.- analizar los esfuerzos anteriores por salir adelante.
5.- enfocar el problema inmediato.
6.- ayudar al cliente a desarrollar una comprensión cognoscitiva del problema.
7.- buscar soluciones practicas.
8.- estructurar un plan para la acción.
9.- realizar canalizaciones.

Primeros auxilios psicológicos en la entrevista acerca de asuntos legales.
Los procedimientos se proyectan para ayudar a los clientes a tratar con lo que parece que para ellos son incidentes abrumadores.

Realización del contacto psicológico.
Los abogados tienden a ser mas avezados en el acopio de los hechos objetivos importantes y en su entrelazamiento dentro de un todo inteligible. Ellos con frecuencia están menos familiarizados y comodos con los sentimientos que acompañan a los hechos, el rechazo, la rabia y la desolación que sienten la spartes por un divorcio, o la humillación y el sentido de fracao que experimenta el hombre de negocios en bancarrota.
Una vez que las emociones se han expresado, estas pueden comenzar a consumirse por si mismas y el cliente puede comenzar a proporcionar información acera de cuales factores son en especial importantes.
La escucha activa y las respuestas empáticas son planteaminetos que ayudan tanto al cliente como al abogado a obtener un sentir para las reacciones del cliente ante los hechos.



Exploración de las dimensiones del problema.
Al escuchar la historia del cliente, el abogado debería considerar cuanto puede el incidente haber desorganizado los objetivos del cliente o su estructura vital. Para entender como una acción legal propuesta puede relacionarse con la estructura vital del cliente, el abogado debería oir que es lo que el acontecimiento significa para el cliente, como es que este interpreta lo que ha pasado.

Análisis de las posibles soluciones.
Apelar al sistema legal mediante un abogado representa un intento de enfrentar la crisis. El continuo fracaso de otras soluciones para los problemas  exacerban el sentido de desesperación generado por  el problema en si mismo. Las estrategias inadecuadas pueden tomarse ansiosamente, solo para obtener un mayor daño o simplemente ser abandonado.
El abogado necesita saber acerca de los recursos comunitarios disponibles, con el fin de ayudar a los clientes a crear soluciones para sus multifacéticos problemas. Es frecuentemente de ayuda para el abogado conservar una lista de los recursos que han demostrado ser utiles en el pasado.


Ejecución de acción concreta.
La mayoría d elos abogados están orientados hacia la acción y prefieren extraer los hechos relevantes en un caso, decidir que es lo que necesita hacerse, y hacerlo.
La teoría de la crisis sugiere que se anime a los clientes a hacer tanto como puedan por ellos mismos.

Seguimiento.
En las crisis en que los riesgos son altos y las habilidades del cliente para el enfrentamiento son escasas, es importante saber si se llevaron a la practica o no los planes y acuerdos realizados durante la entrevista. El seguimiento no necesariamente necesita llevarse una gran cantidad de tiempo. Una rápida llamada del cliente o la persona que este planeo contactar, es suficiente para confirmar que los planes se hallan ejecutado.
Es probable que las soluciones legales logren los efectos buscados solo si las necesidades del cliente se entienden claramente y esta motivado para cooperar con el abogado.

Tendencia para el futuro.
Existen algunos obstáculos para la ejecución del entrenamiento de la intervención en crisis para abogados. Necesitan enfatizarse algunos puntos para tratar con obstáculos que impiden el uso del modelo de crisis en la entrevista sobre asuntos legales.
1.- La intervención en crisis, en cuanto a su entrenamiento, necesita presentarse como un conjunto de estrategias utiles tanto para los abogados como para los clientes. No es suficiente con señalar que los clientes necesitan que se les comprenda, se les escuche y/o se les remita a orientación psicologica cuando se necesite.
2.- Los paquetes de entrenamiento, lo mismo si sin parte de un curso de la escuela de derecho acerca de la entrevista legal o de un seminario de educación continua deberían ser de tiempo limitado (10 a 20 horas) y deberían poner énfasis en la compatibilidad de los primeros auxilios psicológicos con los modelos de entrevista legal ya existentes.
3.- La teoría de la crisis debería presentarse como una alternativa útil para el lenguaje de la psicopatología, con el que muchos abogados están familiarizados, en virtud de los cursos de pregrado acerca de psicología anormal, o por la experiencia de prueba con alegatos acerca de la cordura de alguien. Los programas de entrenamiento para abogados deberían poner particular atención en las 4 tareas de resolución de la crisis, como un trasfondo para la comprension de los cambio significativos en los pensamientos, sentimientos y comportamiento del cliente, en tanto un caso se convierte en demanda.
4.- El entrenamiento en primeros auxilios psicológicos puede ser útil para recepcionistas y asesores legales, puesto que estos usualmente tienen contacto con los clientes.
5.- Los practicantes de la salud mental, lo mismo si forman parte de un programa de alcance externo en un centro de salud mental comunitario, o si están en la practica privada, puede ofrecer consultas breves a los abogados que necesitan ayuda para tratar con los clientes en crisis.

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