domingo, 14 de octubre de 2012

INTERVENCION EN CRISIS PARA INDIVIDUOS CON ENFERMEDAD MENTAL GRAVE Y PERSISTENTE

 Intervención en crisis para individuos con enfermedad mental grave y persistente

La teoría de las crisis supone que éstas son parte de la vida de todos los humanos, y que no son, en y por sí mismas, un reflejo de patología o enfermedad mental. En tanto que la mayoría de los modelos de intervención analizan la respuesta de los individuos “normales” a los traumas de la vida en incidentes de crisis, la experiencia del desarrollo de una enfermedad mental puede ser una crisis en y por sí misma, lo mismo que puede serlo una recaída después de un periodo de atenuación en el curso de una enfermedad mental.

Antecedentes
En 1963, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la Ley para los Centros comunitarios de Salud Mental, con lo que planteó el escenario para importantes cambios en el tratamiento de individuos con enfermedades mentales crónicas. Los hospitales estatales, los ambientes fundamentales para el tratamiento de trastornos mentales durante un siglo y medio, comenzaron a dar salida a los pacientes de largo tratamiento hacia la comunidad. Aunque se dio de alta a los pacientes, se cerraron los hospitales del Estado y se abrieron los centros de salud mental, muchos pacientes no fueron contactados con los centros de tratamiento comunitario.
Para las personas que se han vuelto mentalmente enfermas en años más recientes, la hospitalización en instituciones del Estado ha sido más corta, y la condición de aquellas al ser dadas de alta ha sido con frecuencia menos estable.
Muchos miembros del personal de servicios para crisis hallan que estos pacientes son frustrantes, porque los mismos con frecuencia representan un fracaso del tratamiento o un desgaste de los recursos del personal. Algunos pacientes ni acatan el tratamiento ni complementan las canalizaciones. Muchos son adictos al alcohol y las drogas.
Pepper y otros también observan que el problema común entre todos estos pacientes es su aguda vulnerabilidad a la tensión, su dificultad para hacer relaciones estables que les sirvan de apoyo, su incapacidad para obtener y conservar algo bueno en sus vidas, y sus repetidos errores de juicio.

Enfermedad mental y crisis
Características de la enfermedad mental y su relación con la crisis tienen un efecto directo sobre las estrategias de intervención.
-Síntomas: ciertos síntomas son comunes en los individuos con enfermedad mental, las distorsiones de la percepción y las dificultades en el pensamiento, también las perturbaciones en el estado de ánimo. Cualesquiera, en un paciente que presenta crisis debería observarse y señalarse como parte de la fase de evaluación de la terapia para crisis.
-Descompensación: los individuos con enfermedad mental son vulnerables a las crisis de descompensación psicológica, la exacerbación o reaparición de síntomas que habían estado bajo un control al menos parcial, por un cierto periodo. Puede ocurrir por una razón no identificable, por razones relacionadas con la medicación, ciclos del estado de ánimo, o utilización de drogas, o como una respuesta ante una crisis o tensión en curso.
-Diagnóstico como crisis: el que se descubra y se diagnostique que se tiene una enfermedad mental puede ser una crisis en sí misma. La edad más frecuente para el ataque de una enfermedad mental se presenta al final de la adolescencia y al inicio de los 20 años. Por momentos, el inicio de la enfermedad es lento e insidioso, y de modo inicial puede aparecer como parte de la adolescencia normal. Un diagnóstico de enfermedad mental usualmente llega como consecuencia de algún tipo de crisis o comportamiento incontrolable, pero, de nuevo, el diagnóstico en sí mismo también puede representar una crisis.
-Limitaciones impuestas por la enfermedad: la enfermedad mental puede redundar en numerosos deterioros y pérdidas. Los problemas de pensamiento y estado de ánimo que resultan de la enfermedad mental, con frecuencia limitan las capacidades de los individuos para manejar futuras situaciones de crisis. Las hospitalizaciones prolongadas y los periodos de inestabilidad pueden interferir con las relaciones sociales y el funcionamiento profesional.
-Pérdidas familiares y financieras: con frecuencia de cara a las enfermedades mentales y a las graves pérdidas que experimentan sus víctimas, otras crisis vitales cobran demasiada importancia. Las familias, y en especial los padres, pueden funcionar como un recurso de apoyo importante. Puede obtener apoyo emocional y financiero. En tanto los padres envejecen o mueren, los efectos sobre un hijo o una hija mentalmente enfermos pueden ser incluso más devastadores, por la dependencia de la persona respecto de sus padres, y la falta de otros apoyos sociales.
-Instancia en los ambientes para el tratamiento: los individuos con enfermedad mental crónica con frecuencia tienen aptitudes sociales limitadas y unos cuantos apoyos sociales. La red social para un individuo con enfermedad mental con frecuencia está limitada a los miembros de su familia, otros individuos con enfermedad mental y al personal o los programas para los mentalmente enfermos. Pero los ambientes para el tratamiento psiquiátrico, particularmente en el sector público, con dicha frecuencia tienen índices altos de cambio de personal. Cuando un miembro confiable del personal abandona una institución, los pacientes pueden experimentar una crisis.
-Maltrato físico y sexual: muchos individuos con enfermedades mentales han sido maltratados física y sexualmente. Aun la hospitalización no es garantía contra el maltrato, por cuanto otros pacientes pueden ser agresivos y ofensivos. Los individuos mentalmente enfermos con frecuencia no atestiguan de una manera creíble en los procesos de tribunales. Como resultado, los individuos con enfermedad mental grave y persistente son un grupo privado de sus derechos ciudadanos, con frecuencia hechos víctimas y cuyos victimarios reciben escasas coincidencias.

Primeros auxilios psicológicos
Los principales objetivos son el proveer apoyo, reducir la mortalidad y el ayudar al paciente a enlazarse con los recursos necesarios. En situaciones de urgencia con pacientes mentalmente enfermos, con frecuencias los pasos para reducir la mortalidad deben darse antes de que puedan seguir su curso intervenciones. Las intervenciones que implican el uso de la fuerza pueden limitar la armonía entre aquellos que recurren al paciente y éste mismo. pero muchas veces un paciente fuera de control se siente tranquilizado por los esfuerzos de otros por refrenarlo y controlarlo, y por mantenerlo a salvo. En tales casos, la intervención para la reducción de la mortalidad también funciona para realizar el contacto psicológico inicial, y suministra apoyo para controlar los ímpetus del paciente.

1.      Realización del contacto psicológico
La mayor parte de las situaciones con personas mentalmente enfermas no requerirán de medidas extremas para reducir la mortalidad. Por tanto, en muchos casos la meta inicial será realizar el contacto psicológico y poner algo de calma en la situación. En el caso de los pacientes crónicamente enfermos de la mente, esta meta inicial se complica con frecuencia por la sintomatología que muestran. La manera en que el paciente es abordado en el aspecto físico es importante. El asistente puede necesitar que a aquél se le mueva lentamente, con calma, y de manera deliberada, de modo que no se incrementen su temor y su paranoia. Quien interviene también estará tratando de obtener alguna apreciación inicial acerca de qué ocurrió. En los sujetos mentalmente enfermos, las reacciones son algunas veces difíciles de evaluar.

2.      Análisis de las dimensiones del problema
En la actualidad este proceso puede haberse comenzado desde el momento en que el asistente ve por primera vez al paciente. Las observaciones acerca de éste y de sus procesos de pensamiento y emociones se están haciendo ya, en tanto que el asistente puede elaborar hipótesis tentativas con respecto al funcionamiento general del paciente, así como en cuanto a la crisis en sí misma. Al definir el problema de individuo con enfermedad mental que fue llevado para la atención de un proveedor de servicio, el asistente debe buscar una respuesta para la pregunta: “¿De quién es este problema?”
Por momentos la persona mentalmente enferma no considerará que está en una crisis, pero el comportamiento del individuo habrá creado una crisis dentro del sistema, lo mismo en la comunidad que en su familia.
Es importante identificad en una etapa inicial de la intervención qué aspectos de la situación necesitan encauzarse ahora, y cuáles de ellos pueden manejarse después. En el caso de los individuos mentalmente enfermos, con frecuencia una necesidad inmediata es la de intervenciones médicas y psiquiátricas específicas, para encauzar la grave exacerbación de los síntomas que se precipitan o resultan de las crisis.

3.      Análisis de posibles soluciones
Una vez que el periodo inmediato y el de largo plazo se han analizado, el asistente puede ayudar al paciente en el análisis de qué soluciones se han intentado y qué fue negativo y qué fue positivo en cada uno de estos intentos. Juntos, asistente y paciente pueden crear opciones para resolver el problema de inmediato. Como con cualquier otro individuo, el paciente mentalmente enfermo debería asumir tanta responsabilidad para la determinación de soluciones como sea posible.

4.      Ejecución de acción concreta
Si un paciente tiene un alto riesgo de mortalidad o es incapaz de atender a las necesidades básicas para la supervivencia, el asistente necesitará tomar un mayor control de la situación. Mientras menos restrictiva y controlante sea la acción, es mejor, como regla general. Sin embargo, con los individuos altamente mortales o psicóticos, el asistente deberá no inhibirse de realizar y ejecutar una decisión en beneficio del paciente.

5.      Seguimiento
Lo mismo que para las otras áreas abordadas antes, por las limitaciones cognoscitivas y de otra índole, que algunas veces imponen las enfermedades mentales al realizarse las gestiones para contactos más amplios, el asistente necesitará ser directo y específico. Es particularmente importante que quede claro que se ha cumplido con un enlace apropiado con los servicios respectivos. El seguimiento, que incluye el enlace con servicios apropiados en funcionamiento, con frecuencia significa contactar a un paciente con los asistentes que conocen al individuo y le han provisto de tratamiento o apoyo en el pasado. Sin embargo, el asistente debería tratar de determinar por qué este apoyo del pasado no fue contactado en la crisis actual y si es probable que el paciente utilice tal referencia anterior.

Mortalidad y enfermedad mental
Las tasas de suicidio e intentos de éste son mucho más altas entre los individuos con enfermedad mental. El comportamiento agresivo y el homicidio pueden también ser un riesgo, y a estos asuntos se les debe poner un tacto cuidadoso cuando se suministren los primeros auxilios psicológicos a un paciente de este tipo.

Suicidio
Los muestreos de individuos que se han quitado la vida han demostrado altos índices de hospitalización psiquiátrica y trastornos mentales, en especial depresión, alcoholismo y esquizofrenia. El proceso de evaluación de riesgo de suicidio en los enfermos mentales se parece mucho al presentado para cualquier individuo. Pero la naturaleza de la enfermedad mental, y los factores relacionados, son variables. El riesgo elevado de suicidio puede persistir, e incluso empeorar, aun después de que se han comenzado la intervenciones.

Comportamiento agresivo
En general, los individuos con enfermedades mentales importantes son notablemente no violentos. Sin embargo, individuos en particular pueden ser agresivos. La violencia perpetrada por los enfermos mentales es más común en aquellos pacientes psiquiátricos que tienen delirios paranoides o que experimentan alucinaciones de mandato.

Automutilación y otros comportamientos de daño autoinflingido
De manera común se encuentran con individuos que no necesariamente desean o intentan cometer su suicidio, se provocan daño a sí mismos de manera intencional. La automutilación grave es un fenómeno relativamente infrecuente que ocurre en individuos muy perturbados.

domingo, 7 de octubre de 2012

Intervención en crisis en las escuelas

 Intervención en crisis en las escuelas
 Las escuelas son establecimientos únicos  para la intervención en crisis porque son las únicas instituciones públicas avaladas por la sociedad para tener un contacto cotidiano con los niños, de manera usual en seis horas o más al día, en por lo menos nueve meses durante cada año. El personal de escuela tiene la adecuada oportunidad para darse cuenta de que un niño está en crisis y, en virtud de su contacto continuo con el niño ayudarlo a elaborar la crisis hacia la resolución.

REVISIÓN A LA BIBLIOGRAFÍA.

Artículos teóricos.
Caplan considera la intervención de los trastornos mentales como una función con respecto a si los niños tienen o no suministros materiales, psicológicos y culturales para manejar las tensiones de la vida. Los  niños que se enfrentan bien a las crisis vitales son vistos como quienes tienen no sólo fortalezas personales y psicologías, sino también los apoyos sociales necesarios para resistir los desequilibrios y realizar los cambios apropiados.
 El reto para los sistemas escolares es responder a estos acontecimientos individuales de tal modo que el análisis de estas ansiedades conduzcan a un aprendizaje constructivo en lugar de al debilitamiento.
ADAPTACIÓN DE LA INTERVENCIÓN EN CRISIS A LOS AMBIENTALES ESCOLARES.
No en este periodo alguno durante el año escolar en el que el maestro tenga la atención completa de su clase más que cuando se analiza la muerte, enfermedad o lesión de un estudiante u otro maestro.
 El reto del entrenamiento se convierte en el de preparar a todos los empleados escolares para su contribución a facilitar la resolución de la crisis a cada niño o grupo de niños en cuanto surja la necesidad de ello.

Planeación de los sistemas de suministro de servicios.
Los principales elementos de cualquier sistema de suministro de servicios son: El plan escrito acerca de qué hacer cuando ocurra una crisis; los recursos materiales para llevar a la practica el plan, y el personal entrenando para llevar a cabo el servicio.
 El objetivo en la planeación para la adecuada intervención en crisis en las escuelas, es orientar el plan escolar, los recursos materiales y el personal de manera que los objetivos auxilios psicológicos y la terapia para crisis puedan lograrse.

Política administrativa.
Cuando ocurra una crisis, la política de la escuela será poner a un lado temporalmente el plan de estudios habitual de la escuela, con el fin de dar la atención necesaria a la supervivencia y los objetivos de aprendizaje asociados con la crisis, lo mismo si esto implica discusiones en clase, reuniones grupales o  consultas individuales. El objetivo es asumir un equilibrio en el que el asunto, como de costumbre, se ajuste por si mismo a las oportunidades de aprendizaje de la crisis. De los maestros, podrían esperarse que se reúnan con algunos estudiantes, sobre una base de uno por uno después de clases, o que hagan a un lado una lección del día.

Recursos materiales.
Para los primeros auxilios psicológicos (PAP), los maestros y orientadores necesitan el espacio físico (privado) para hablar individualmente con un estudiante cuando esto se necesite. El contacto telefónico entre un maestro y la familia también pueden necesitarse para verificar el progreso de una familia al manejar una crisis vital. Las escuelas podrían ayudar también a los maestros a mantener la clase de contacto provechoso al proporcionarles autorización para trasladarse para realizar visitas a los hogares.

Personal entrenado.

El elemento final de los sistemas para los servicios completos de crisis es la red de empleados escolares disponibles para trabajar con los estudiantes. El objetivo es que cualquiera que pudiera tener contacto con un estudiante en crisis sea capaz de utilizar los cinco componentes de los primeros auxilios psicológicos para proporcionarle apoyo, reducir el riesgo de mortalidad y enlazar a la persona con algún otro recurso de ayuda.
El personal de orientación de la escuela, lo mismo si son psicólogos, consejeros de orientación, trabajadores sociales y otros, puede ofrecer la terapia para crisis como una parte ordinaria de su actividad de orientación. El enfoque para un orientador es tener contacto con el niño y su familia; encauzando la actividad de orientación a ayudar al paciente en crisis a superar las cuatro tareas de resolución de la crisis: supervivencia física, expresión de sentimientos, dominio cognoscitivo y adaptaciones conductuales/interpersonales. 

Evaluación de los servicios para crisis.

La evaluación del programa se orienta en torno de las siguientes preguntas:
1.    ¿La provisión de los servicios para crisis es parte de la política escolar? ¿Las actividades específicas están descritas en el perfil de trabajo de los maestros, administradores, orientadores, personal de apoyo?
2.    ¿Los recursos materiales (espacio físico, transportación) están disponibles para el ofrecimiento de los primeros auxilios psicológicos y la terapia para crisis para los estudiantes cuando se necesite?
3.    ¿El personal escolar apropiado está entrenado en las técnicas de los primeros auxilios psicológicos y la terapia para crisis?
La evaluación del programa orientada en torno de preguntas como éstas puede fijar con precisión las deficiencias en un sistema de suministro, con lo que de esta manera hace posible  que se proporcione entrenamiento donde más lo necesite.

Entrenamiento de maestros y orientadores.

Primeros auxilios psicológicos.

La expectativa no es que los maestros se hagan cargo de la responsabilidad agregada a los orientadores, al hablar con un niño en el patio de la escuela, en el salón después de clases o por teléfono, los ciño componentes de los primeros auxilios psicológicos pueden utilizarse como un mapa cognoscitivo, una guía para ayudar a los estudiantes a dar pasos hacia el enfrentamiento de una situación de crisis.

Contacto psicológico.

El objetivo fundamental del contacto psicológico con los niños es contrarrestar el sentimiento de soledad y temor que éstos experimentan con frecuencia durante una crisis. Esto implica escuchar de manera atenta cómo el niño describe la situación, imaginándose uno mismo “en sus zapatos”, poner particular atención a cómo se siente el niño en ese momento (perturbado, airado, temeroso) y entonces encontrar alguna manera de hacerle notar la apreciación/comprensión ir parte de uno con respecto a la situación.

Dimensiones del problema.

Los maestros con frecuencia tienen acceso directo a la ideación suicida de un estudiante mediante papeles escritos, poemas y aun en las discusiones en el salón de clases. Sin sobreinterpretar estas señales verbales como pensamientos/planes destructivos, un maestro alerta advertirá los flagrantes temas suicidas/homicidas y buscará una oportunidad para lo mismo hablar con el estudiante que para conseguir que alguna otra persona confiable (el consejero de orientación o de un entrenador) lo haga así.

Posibles soluciones y acción concreta.

La máxima de que los pacientes deberían participar tanto como puedan en la generación de sus propias soluciones a los problemas se aplica con los niños y los adultos. El sentido de dominio sobre la crisis por parte de un niño se incrementa en la misma medida en que él mismo genera alternativas, sopesa los pros y contras de cada una, y entones extrae un “paso próximo mejor”. Es un error por parte de un asistente alarmado hacerse cargo de la situación demasiado rápido, privando de esa manera al niño de una oportunidad de arreglárselas a través de los sentimientos, pensamientos y comportamientos, y de elegir un curso de acción que sea aceptable para el mismo niño. La mejor pauta de acción es dirigirse hacia la asistencia al niño para que haga por si mismo tanto como le sea posible.

Seguimiento.

Los maestros ven a sus estudiantes diariamente. Esto coloca a aquellos en una posición como para indagar brevemente  como van las cosas, en particular con respecto a si se han dado los pasos de acción acordados. Cuando el estudiante esta ausente después de una plática de PAP entre el maestro y estudiante. En todos los casos, al solo indicar que el maestro quiere volver a revisar al niño después de un intervalo de tiempo acordado, aquel comunica preocupación e interés con respecto al estudiante.

Terapia para crisis en las escuelas.

En virtud de su contacto cotidiano con los maestros de un niño, aquellos tienen acceso a una gran cantidad de información acerca de cómo se está enfrentando a éste a una crisis, y cantidad de información acerca de cómo se está enfrentando éste a una crisis, y según la calidad de relación colegial, los orientadores y maestros pueden proyectar actividades en el salón de clases para influir en que un niño translabore la crisis.

Supervivencia física.

En virtud de su contacto cotidiano con los estudiantes, los maestros en el salón de clases están en una excelente posición para evaluar si un niño o niña conserva su salud física durante una crisis. Una breve conversación después de clases puede determinar si los trastornos en la alimentación, el sueño y el ejercicio contribuyen a la fatiga corporal en la clase. La consulta con una enfermera escolar o con un maestro de educación para la salud puede conducir a sugerencias para el niño acerca de cómo manejar las cuestiones somáticas durante una crisis.

Expresión de sentimientos.

La riqueza del ambiente escolar está en que la lectura, el trabajo artístico, la música y los deportes, todos, tienen el potencial para hacer que surjan sentimientos de tristeza, miedo, ansiedad, ira, culpa y otros semejantes, que pueden hallarse justo debajo de la superficie durante un periodo de crisis. La consulta entre maestros y orientadores escolares puede conducir a esfuerzos escolares, como un accesorio para las sesiones de orientación con uno de los orientadores escolares.

Dominio cognoscitivo.

El maestro puede simplemente proveer información por medio de una discusión en clase, y él mismo ayudará al niño en el hallazgo de respuestas mediante lecturas o la discusión con otros individuos informados, como los ministros, los médicos y los orientadores. El objetivo de los maestros y orientadores que consulten con ellos acerca de un niño será identificar, desde el principio, oportunidades para el aprendizaje que son inherentes a la crisis particular de que se trate.

Adaptaciones conductuales/interpersonales.

El primer paso en la planeación para esta tarea de la resolución de la crisis, es por parte de maestros y orientadores, compartir su conocimiento acerca del niño y la crisis específica, con el fin de identificar exigencias conductuales e interpersonales inminentes que pueden hacerse sobre el niño.

lunes, 1 de octubre de 2012

Intervención en crisis por teléfono.

Intervención en crisis por teléfono.
Levine y levine han probado con documentos la idea de que los servicios de ayuda son influidos, si no es que definidos, por las condiciones sociales y económicas de los tiempos. La intervención moderna por teléfono, la cual comenzó a final del decenio de 1950, se convirtió en la columna vertebral del movimiento de prevención del suicidio, y se desarrolló rápidamente en el entorno del activismo social en el decenio de 1960.
El uso por parte del centro de los angeles de personal voluntario, con cobertura de todo el dia y de institutos de entrenamiento acerca de cómo orientas de la mejor manera a los usuarios angustiados, por teléfono, sentó las bases para el rápido desarrollo de los centros por todo el país.


Singularidad de la orientación por teléfono.
La característica mas distintiva de la orientación por teléfono es que la ayuda que se proporciona a una persona en crisis toma lugar sin el beneficio de las señales no verbales, como son los gestos faciales y el lenguaje corporal, y se apoya en las palabras que se hablan entre el asistente y quien llama y como se hablan las mismas.
Una segunda característica de la orientación por teléfono es que preserva el anonimato del paciente. La posibilidad de proteger la identidad se cree que facilita una mayor revelación de si mismo y apertura por parte de muchos de los que llaman.
En tercer lugar, los orientadores también son anónimos, un hecho que facilita la transferencia positiva.
En cuarto lugar, la orientación por teléfono reduce la dependencia de alguien que llama con respecto a un orientador individual, y la transfiere al servicio clínico o de orientación.
En quinto lugar, la orientación por teléfono es única en su accesibilidad. La mayoría de las personas tienen un teléfono y el costo de su uso es bajo. La accesibilidad es determinante para los pacientes en crisis, especialmente aquellos que son suicidas u homicidas.
Por ultimo, la orientación por teléfono está disponible en cualquier momento, en el dia o la noche. La mayoría de los servicios están abiertos las 24 horas del dia, todo el año.

Primeros auxilios psicológicos por teléfono.
Aquellos que estén interesados en aplicar los cinco componentes de los primeros auxilios psicológicos a la orientación por teléfono deberán familiarizarse con la descripción de cada uno de los componentes. Cuando se utilice el modelo para la orientación  por teléfono, deben tenerse en mente las siguientes consideraciones:

                Realización del contacto psicológico.
Para lograr los objetivos de este componente de los primeros auxilios psicológicos, para que el paciente se sienta comprendido, aceptado, o para que un aire de calma comience a reemplazar a la agitación y la confusión del estado de crisis, el orientador en su tono de voz necesita ser tranquilizante y calmante.


Análisis de las dimensiones del problema.
Puesto ue la mayoría de los contactos para orientación por teléfono implican a usuarios que no son conocidos previamente por los orientadores, exise de manera usual poca información básica para comprender el problema de quien llama. Esto significa que el asistente debe apoyarse en la descripción narrativa del usuario.

Exploración de posibles soluciones.
El hecho de que un individuo llame a una línea telefónica de urgencia o a un servicio de orientación por teléfono, da alguna pista acerca de las adversidades para llegar a soluciones  para las crisis. Quienes llaman con frecuencia han agotado sus recursos personales y sociales, o de algún modo creen que aquellos que están disponibles para ellos no comprenden, o por alguna razón, no deberían estas implicados en el problema en ese momento.

Asistencia para realizar la acción concreta.
La distinción entre las intervenciones facilitadoras y directivas es especialmente importante en la orientación por teléfono, puesto que la misma concede lineamientos para que el orientador implique o no a otras partes en la crisis del usuario. Si el riesgo de mortalidad es bajo, y si el usuario se presenta a si mismo como alguien capaz de tomar el acuerdo de los siguientes pasos para restablecer el enfrentamiento, entonces el orientador destina energía hacia la ayuda a quien llama para que realice la acción.

Seguimiento.
En los primeros días de la orientación por teléfono, se suponía que el anonimato que la gente buscaba al llamar a estos servicios impediría el seguimiento. Este no llego a ser el caso, sin embargo, Slaikeu, Lester y Tulkin hallaron que los voluntarios al teléfono podrían obtener de quen llamaba por lo menos un nombre de pila y un número telefónico para permitir subsecuentes llamadas.
En la mayoría de los casos, nada mas que un nombre de pila y un numero de teléfono es lo que se necesita para el seguimiento.

Intervención en crisis en salas de urgencias hospitales.


Intervención en crisis en salas de urgencias hospitales.

El ir a una sala de urgencias de un hospital no siempre se relaciona con un incidente traumático o una crisis vital. Para muchos pacientes, sin embargo, una visita a la sala de urgencias de un hospital es un acontecimiento estrechamente unido a una crisis vital importante. Las enfermedades o lesiones que llevan a los pacientes a las salas de urgencias muchas veces atacan de manera repentina e inesperada, y con frecuencia son asuntos de vida o muerte.
La crisis psicologica relacionada con la enfermedad o la lesión física grave, con frecuencia asocia con la amenaza que se recibe hacia los objetivos importantes en la vida. Y la perdida potencial.

Reseña de bibliografía.
El incremento en el uso de las salas de urgencias para los problemas psiquiátricos se ha atribuido en parte a la puesta en practica de la ley de los centros comunitarios de salud mental, la cual dejo fuera de las instituciones a muchos pacientes de los hospitales del estado.
La sala de urgencias ha sido un refugio para muchos expacientes que han tenido problemas de adaptación. El incremento en su utilización se atribuye también a una confianza general en el modelo medico convencional, al estigma social de buscar ayuda en los centros de salud mental, la disponibilidad durante las 24 horas del dia de salas de urgencias, etc.
Algunos investigadores han señalado que algunas salas de urgencias para la formación de médicos residentes con frecuencia están equipadas de manera deficiente para el suministro de atención psiquiátrica.

Patrones innovadores de reclutamiento de personal.

Trabajadores sociales.
Grumet y Trachtman describen un programa que utiliza trabajadores sociales del ámbito psiquiátrico en un centro de salud mental de Rochester, vinculado a la sala de urgencias de un hospital general.
Existen algunas ventajas en la utilización de los trabajadores sociales: están alertas con respecto a las complejidades familiares y sociales, están familiarizados con los recursos comunitarios, no resultan intimidantes para los pacientes y pueden permanecer con un paciente.

 Enfermeras.
Pisarcik y sus colaboradores argumentan que las enfermeras psiquiátricas satisfacen mejor la necesidad de servicios psicológicos en las salas de ugencias, por cuanto ellas están familiarizadas con el ambiente hospitalario y trabajan de manera comoda en un medio de atención a la salud.
Whitehead recomiendo el uso de enfermeras psiquiátricas en el departamento de urgencias para establecer un efectivo servicio de urgencias psiquiátricas en los departamentos de consulta externa.


Equipos multidisciplinarios.
Bartolucci y Drayer sugieren que la combinación de enfermera- psiquiatra-psiquiatra-psiquiatra-trabajador social conducen a una intervención mas expedita y adecuada que cuando se utiliza únicamente una de las especialidades de servicio.

Consulta externa.
Amdur y Tuder observaron que el personal de la sala de urgencias reacciona con ansiedad ante los pacientes psiquiátricos, porque el mismo no puede hacer una rápida categorización o prescripción de un tratamiento. Por lo tanto sugieren que los consultores psiquiátricos deberían encargarse de las labores de educación del personal, lo mismo que de su supervisión, para ayudar a los miembros del mismo a reconocer y manejar sus responsabilidades respecto a estos pacientes que les provocan ansiedad.

Paraprofesionales.
Getz y otros desarrollaron un programa que empleaba a dos supervisores de tiempo parcial y utilizaba estudiantes de pregrado y grado con especialidades academicas en servicios humanos. Los estudiantes desarrollaron sus propias habilidades para el tratamiento y obtuvieron calificaciones para universidad, en tanto que la comunidad recibió servicios para crisis a un bajo costo.


Servicios especiales.

Violación.
La intervención en crisis temprana es determinante para el bienestar futuro de la victima.
Abarbanel elaboro un modelo de programa de tratamiento para la violación en un centro de salud mental en santa monica, el cual otorga tratamiento medico y educación de la sensibilidad para el personal medico, y atención medica de seguimiento y apoyo para la victima, su familia y sus amigos.

Adicción a las drogas.
Duncan registro reacciones del persona de sala de urgencias desde maltrato verbal hasta lavado intestinal como medida punitiva. Se descubrieron estas reacciones en:
1.- El personal que había sobretrabajado y que resentía el tratar con gente que se inflinge lesiones a si misma.
2.- Un convicción de que los adictos a las drogas no tienen esperanza.
3.- Una convicción de que los adictos a las drogas son problematicos, no cooperativos y malagradecidos.
Duncan busca la reeducación de los miembros del personal de la sala de urgencias, para sensibilizarlos hacia las necesidades especiales de los adictos a las drogas y enseñarles a atender esas necesidades.

Familiares de los pacientes.
Bloom y Lynch describen un programa en el que los estudiantes de trabajo social se reúnen con las familas en una sala de espera del area de urgencias para proporcionar apoyo emoional, información acerca del acceso a los serviios, clasificación y canalización de los pacientes.


Seguimiento.

Cumplimiento de canalización.
Aunque se debe de establecer un sistema de canalizaciones en una sala de urgencias, los pacientes con frecuencia fallan en la complementación de sus canalizaciones. Algunos investigadores sugieren que las técnicas de canalización que se emplean pueden tener mas efecto que las predisposiciones de los pacientes.
Muchos de los pacientes de las salas de urgencias buscan un alivio inmediato mediante el contacto humano, antes que una canalización para un tratamiento de largo plazo. Por lo que es importante comprender al paciente y emplear un plan de tratamiento apropiado.

Reincidentes.
Wilder refiere que la visión de estas personas es la del pabellón de urgencias como su cabecera. Bassuk y Gerson sugieren que estos reincidetes no se benefician de la evaluación y la canalización tradicionales, y llaman a una mayor atención hacia las necesidades especiales de estos pacientes.


Retroalimentación.
Los sistemas tradicionales de urgencias no han incluido los componentes de la retroalimentación y, como consecuencia, los trabajadores de las mismas no han sido capaces de juzgar su propia efectividad. Algunos autores sugieren que los servicios de seguimiento pueden mejorar la atención al paciente al suministrar retroalimentación a los miembros de su personal, lo cual les permite rastrear el progreso y la atención de cada paciente.

Pautas para el suministro de los servicios.

Política administrativa.
Cada hospital debe decidir que parte del personal se ocupara del otorgamiento de los aspectos relacionados con los primeros auxilios psicológicos. La bibliografía acerca de las salas de urgencias sugiere que el uso de equipos multisdisciplinarios, con trabajadores sociales y otro personal no medico miembros, disponible para comunicaciones con duración desde media hora hasta varias horas y con personas en crisis, es el enfoque mas rentable, puesto que libera al personal medico de tratar problemas medicos

Entrenamiento del personal.
Todos los empleados deberían entrenarse también en el reconocimiento de los signos de riesgo de mortalidad, y en el uso de las técnicas de los PAP para la provision de apoyo, reducción de la mortalidad y establecimiento de enlaces para una ayuda mas amplia.

Espacio físico.
Las salas de espera deberían ser amuebladas para la comodidad y deberían serlo suficientemente amplias como para dar cabida a la familia y amigos que acompañan al paciente.

Intervención en crisis a cargo de las enfermeras y otros profesionales de la salud.


Intervención en crisis a cargo de las enfermeras y otros profesionales de la salud.
Las enfermeras y otros profesionales de la salud tienen una influencia directa acerca de cómo los pacientes resuelven las crisis virales. Como miembros del equipo de tratamiento medico, las enfermeras están presentes cuando los pacientes escuchan acerca de la existencia y las implicaciones de amplio rango de la enfermedad o las heridas.
Un segundo punto de contacto por parte de las enfermeras y otros profesionales de la salud implica las cuestiones somaticas correlativas a todas las crisis, cuaquiera que este implicado en la atención de primer nivel puede atestiguar el alto porcentaje de pacientes que presentan síntomas físicos, relacionados con incidentes determinantes de la vida.

Repaso de la bibliografía.

Enfermedad critica o trauma en la unidad de cuidado intensivo.
Existen muchos tipos de unidades de cuidado intensivo, que se especializan en proporcionar cuidado de alto nivel técnico a los pacientes enfermos o heridos de manera grae. Los pacientes que se admiten en estas unidades están de modo invariable, en medio de una crisis multifacética. El nucleo de la crisis es la confrontación con la amenaza al cuerpo de uno. Este abrumador ataque al sentido de la imagen corporal también se acompaña por itnensos sentimientos de indefensión, dependencia y humillación.
Los miembros de la familia del paciente de UCI también probablemente estén en crisis, y de este ambiente puede esperarse que les añada la tensión por igual. Confrontados con la posible perdida de un ser querido, la familia puede estar también bregando para adaptarse en lo estructural con la ausencia de un miembro significativo de la misma.
Williams y Rice ha incitado a los trabajadores sociales a emplear técnicas para ayudar a los miembros de la familia a comprender y, demodo preciso, percibir los acontecimientos en las UCI, expresar los sentimientos, enfrentarse a los problemas de una manera mas efectiva y movilizar los sistemas de apoyo.



Cirugía.
Los pacientes que han sido hospitalizados con el fin de que se les realice una cirugía, de manera usual experimentan ansiedad antes y después de que se proceda a ella.
Wise dio parte de las intervenciones pre y posoperatorias con una niña de 8 años. Antes de que comenzaran cualquier intervención con la niña, las enfermeras valoraron el potencial de la familia para salir adelante por la inminente cirugía. La orientación anticipatoria implico el esclarecimiento de cualequiera concepciones erróneas o malos entendidos acerca del aconrecimiento inminente, proporcionar información acerca de que esperar en el periodo posoperatorio y facilitar la expresión de sentimientos.
El impacto de la citugia con frecuencia no termina cuando se ha completado el procedimiento. Las secuelas con frecuencia se asocian con una gran cantidad de tensión, y el periodo de recuperación en si mismo puede ser un terreno fértil para las crisis vitales.

Nacimiento de niños subnormales.
La experiencia del embarazo y la perspectiva de entrar en la paternidad es una transición para el desarrollo que puede convertirse en una crisis para algunas personas. Los investigadores han obervado que los padres reaccionan al nacimiento de un hijo subnormal en una serie de etapas.
Hancock describe las intervenciones orientadas a los padres de una niña recién nacida que fue victima de toxoplasmosis. De modo inicial, el medio a cargo del caso estaba renuente e incomodo para hablar con los padres acerca del retraso mental de su hija. Los padres comenzaron a hacer planes basado en su compresióncomenzaron a hacer planes basado en su compresión fragmentaria acerca de la condición de su hija. En respuesta a esto, el trabajador social hizo énfasis en que se estaban realizando mas pruebas, y en que aquellos no deberían tomar decisiones y hacer planes demasiado a la ligera. El climax de la paralisis espasica de la niña. Las intervenciones del trabajador social implicaron el alentar a los padres para que se expresaran sus pensamientos y sentimientos.

Ancianos internados en hospitales.
La hospitalización de la persona anciana es traumatica en particular porque la amenaza de las perdidas funcionales o la muerte se combinan con otros problemas físicos, como la perdida de la audición, la memoria, etc. Tales dolencias aumentan la tensión implicada en la adaptación al ambiente del hospital.
Oradei y Waite han descrito la intervención breve en un grupo con pacientes qu se recuperan del ataque de paralisis. Como podría esperarse, las reacciones psicológicas de los pacientes con frecuencia interfieren con el proceso de rehabilitación, que se encamina a llevarlos a su capacidad funcional mas alta posible. Organizaron un grupo para pacientes de ataque de paralisis, para dar asistencia y proporcionarles la oportunidad de expresar sus sentimientos y polemizar sobre sus problemas. Los pacientes se involucraron mas unos con otros en el pabellón del hospital, y con ello ampliaron el sistema de apoyo social unos a otros.

Enfermedad en fase terminal
La teoría de la crisis y la intervención en crisis han llegado a ser aceptadas de manera amplia, como vías de comprensión y ayuda para los pacientes en fase terminar de enfermedad y sus familias.
Los padres que tienen a un hijo en fasde terminar de enfermedad encaran una experiencia incuestionable trágica y emocionalmente gravosa. Una serie de crisis que afrontan a los padres desde el momento en que se les informa del diagnostico, hasta el momento en que sigue a la muerte. Puesto que el medico es la persona que informa del diagnostico a los padres, el tiene la responsabilidad de ayudarlos a enfrentar la noticia. Las intervenciones con familias en lo particular y con grupos de familias que tienen un hijo con enfermedad en fase terminal también han aparecido en la bibliografía. El medioco del niño puede proporcionar la asistencia, lo mismo que otro proveedor de cuidados de la salud que trabaje en colaboración con el servicio pediátrico.
En el periodo intermedio  entre el momento en que se presenta el diagnostico y el momento en que muere el niño, ocasiona problemas adicionales.
El papel del medico durante este periodo es mantener el contacto con los padres, aceptar sus sentimientos de ira y ayudarlos a entender sus emociones. Si los padres se sienten culpables acerca de esperar el fin, el medico puede ayudarlos a aceptar el hecho de que la muerte de su hijo es una experiencia angustiante, y que es normal para ellos el esperar por el tiempo en que su hijo, y ellos, ya no tendrán que sufrir.



Muerte de un miembro de la familia.
La muerte de un miembro de la familia, un pariente, la esposa o el hijo de alguno, de manera típica se continua con un patrón predecible de duele y lamentación. El del duelo es un periodo de enorme tensión y cambio en la vida, y puede llevar consigo la posibilidad de un decremento crónico en el funcionamiento global.
Defrain y Ernst han referido que las familias sin asistncia se llevan cerca de 8  meses para volver a obtener su nivel anterior de rganizacion, después de la repentina, inesperada muerte de un menor. Se esperaría que el duelo de la familia particularmente difícil por cuanto el sids imposibilita que tenga lugar cualquier duelo o enfrentamiento.

Insuficiencia renal.
Asi como los avances en el tratamiento del cáncer han prolongado la vida de los pacientes que lo padecen, otros avances médicos han alagado las vidas de los pacientes que sufren de insuficiencia renal crónica. Los pacientes renales en etapa final deben sufrir la hemodiálisis y tienen que soportar numerosas tensiones psicológicas,
a)      Conflictos entre las necesidades de dependencia contra las de independencia.
b)      Una relación con un objeto inanimado.
c)       Ambivalencia sobre la vida contra la muerte.
d)      Los conflictos interpersonales relacionados con el personal de la unidad de diálisis y el conyuge de quien está sometido al tratamiento.




Levenberg y otros han presentado numerosos estudios de casos que muestran como se ha utilizado la intervención en crisis con los pacientes de hemodiálisis y con otros que para ellos son significativos. La diálisis en casa requiere una cooperación considerable entre el paciente y su pareja. Los problemas matrimoniales en las relaciones de las parejas antes de que la insuficiencia ocurriera, con frecuencia cristalizaron y se magnificaron bajo las exigencias y la tensión que trajo consigo la diálisis en casa.
Al utilizar la terapia familiar sistémica breve y la técnicas conductuales, la intervención se encamino a realizar el más pequeño cambio de sistema necesario para llevar a la practica una diálisis minimamente exitosa.

Aborto.
Los trabajadores sociales, enfermeras y otros practicantes del cuidado de la salud que proporcionaron orientación con respecto a embarazos problematicos y abortos, de manera común consideran su trabajo como intervención en crisis. La crisis de maduración del embarazo de la maternidad se combina con una crisis circunstancial cuando es una adolescente la que queda embarazada de manera inesperada.
El embarazo ocurre en un contexto de negociación de la tarea de la adolescente para luchar por la madurez social y emocional. Las reacciones emocionales extremas asociadas con la adolescencia con frecuencia se acompañan de expectativas no realistas acerca de dar a luz a los hijos.

Discapacidad crónica.
La discapacidad excesiva esta bien probada por una variedad de trastornos tales como el cáncer, el mal de las vías coronarias, los males renales, la esclerosis multiple y la discapacidad física, y se hace referencia a ella como el síndrome de discapacidad crónica. Este síndrome aparece de manera independiente al tipo de mal y al modo de su inicio. Muchas investigaciones meticulosas demuestran que el síndrome de discapacidad es psicosocial por naturaleza, y que el grado de discapacidad no se relaciona con el grado del deterioro físico.
Estos pacientes no responden al tratamiento terapéutico tradicional orientado medica o dinámicamente. Ellos desarrollan un estilo de vida constreñido y desadaptado, que se centra en torno de la enfermedad.
La prevención del síndrome de enfermedad crónica es un ámbito de especial interés para la terapia de crisis. En tanto como la terapia para crisis hace un uso amplio teorico y clínico del ambiente natural del paciente y toma en cuenta la etapa del desarrollo, parece adaptada de manera especial al desarrollo de la intervención dentro del entorno de la enfermedad medica, con el fin de promover un mejor cuidado medico y una mejor salud psicologica.


Entrenamiento en interverncion en crisis.
La distinción entre los primeros auxilios psicológicos y la terapia para crisis trae consigo implicaciones concretas para el entrenamiento de los profesionales de la salud en la intervención en crisis. Primero, continuara como una necesidad para los terapeutas de crisis cuya preparación formal academica puede ser en campos como enfermería, psiquiatría, psicología, trabajo social, orientación pastoral o la orientación para rehabilitación, para ayudar a las victimas de  enfermedad/heridas físicas en la translaboracion de la experiencia de crisis.

Además de la disponibilidad directa de la terapia para crisis mediante ambientes para el cuidado de la salud, creemos que las enfermeras, de manera especial en virtud de su contacto inmediato y continuando con los pacientes, necesitan ser diestras en los procedimientos de los primeros auxilios psicológicos y estar familiarizados con cómo las cuatro tareas para la resolución de la crisis complementan el tratamiento medico.

Ayuda en situaciones aparentemente sin esperanza.
Uno de los aspectos mas difíciles de la intervención en crisis a cargo de los profesionales de la salud es que ellos son con frecuencia los portadores de las malas noticias para sus pacientes. La mayor parte del trabajo de crisis trae consigo las tensiones de manejar estos intensos sentimientos de los pacientes, pero la interaccion se vuelve aun mas difícil cuando el asistente es también el primero en informar al paciente acerca de un diagnostico de enfermedad que amenaza a la vida o de la muerte inminente.
Con el fin de asistir a los pacientes en el enfrentamiento con las crisis vitales, en especial aquellos que precipitan la enfermedad/lesión de carácter medico, es importante que los profesionales de la salud exploren sus propios sentimientos y pensamientos hacia la crisis de sus pacientes.

Primeros auxilios psicológicos en ambientes para la atención de la salud.
Los cinco componentes de los primeros auxilios psicológicos pueden enseñarse en los cursos para graduados, lo mismo que en los seminarios de educación continua.
-         
       Realización del contacto psicológico.
Una de las principales necesidades de los pacientes, para aquellos implicados en el tratamiento medico, tomarse el tiempo para escuchar las preocupaciones de los pacientes. El escuchar de manera activa, que es aquello en lo que el profesional de la salud comunica una compresión de la visión del paciente respecto a la situación, lo que incluye los sentimientos de temor, es el elemento esencial lo mismo en los PAP que en el cuidado mediante un trato atento y gentil.

-          Análisis de las dimensiones.
Se debería poner particular atención al riesgo de mortalidad, en especial por cuanto esta puede alterarse por la medicación prescrita. Puesto que los pacientes de crisis pueden llamar a sus médicos para obtener medicación, estos están en una posición singular para obtener claves de una ideación y un comportamiento autodestructivo.
Debería de ponerse atención no solo a las solicitudes inmediatas, sino también a la posibilidad de que un paciente este en posesión de pastillas provenientes de prescripciones anteriores.
-         
       Exploración de posibles soluciones.
Un impedimento para los primeros auxilios psicológicos en los ambientes médicos que el papel del paciente es el de describir los síntomas, y que el papel exclusivo del medico es recomendar o prescribir el tratamiento.
Es importante que los pacientes en crisis hagan tanto como puedan ayudarse a si mismos, lo que incluye el compartir de manera activa la búsqueda de soluciones para las preocupaciones inmediatas.
-         

        Asistencia para realizar acción concreta.
En tanto las pauts de los primeros auxilios psicológicos claramente especifican que la acción directiva es necesaria en algunas ocasiones, los profesionales de la salud deberían recordar que en la mayoría de los aso el mejor siguiente paso lo tomaran ellos y el paciente.
Cada esfuerzo debería hacerse para basarse en las fortalezas del paciente, en tanto este ultimo adopta la menor intervención directiva que sea posible.
-          
        Seguimiento para verificar el progreso.
Las presiones de los casos prolongados parecen impedir el seguimiento de los pacientes de crisis a cargo del personal medico. La principal sugerencia es que los peofesionales de la salud sean innovadores en vías de estructurar este importante componente de los primeros auxilios psicológicos dentro del funcionamiento de la clínica u hospital. El pnto esencial es que, el obtener un compromiso es la via única para incrementar la probabilidad de que el paciente proseguirá toda la acción de cualquier plan acordado tanto por el asistente como por el paciente.
-          
        Utilización de las cuatro tareas de la resolución de la crisis en la atención básica.
El conocimiento de las 4 tareas de la resolución de una crisis (la supervivencia física, expresión de sentimientos, dominio cognoscitivo y adaptaciones conductuales/interpersonales) es quizá el componente mas útil del modelo de crisis para los profesionales de la salud implicados en la atención básica. El problema fundamental para los médicos, enfermeras y otros que tienen contacto frecuente con los pacientes que luchan por enfrentarse con la lesión física.
¿Cómo puedo evaluar el progreso del paciente en la traslaboraicon de la crisis y como puedo determinar si ésta se ha resuelto finalmente?
la sugerencia es que los equipos para el cuidado de la salud evalúen el progreso del paciente en conconrdancia con estas 4 tareas durante el proceso de resolución.

Supervivencia física.
Los profesionales de la salud están entrenados de manera singular para orientar a los pacientes en esta tarea de resolución de la crisis. Los pacientes que presentan afecciones somáticas que acompañan a una crisis vital importante pueden ser inusualmente receptivos a las ideas acerca de lo cambios tanto en la nutrición como en el ejercicio como medios para supervivencia física.

Expresión de sentimientos.
Muchos pacientes son victimas de falsas conjeturas acerca de sus propios sentimientos y de cómo manejar la ansiedad, la ira o la depresión relacionadas con la enfermedad física. El profesional de la salud tiene una oportunidad de ofrecer la nocion que los sentimientos son un elemento legitimo del funcionamiento humano.

Dominio cognoscitivo.
En muchos casos, el médico o la enfermera pueden tener un impacto considerable sobre el dominio cognoscitivo al simplemente proveer información clara y precisa acerca de la condición del paciente y el pronóstico para el futuro. En tanto el profesional de la salud escucha a unpaciente que describe sus temores acerca del futuro, es posible discernir, a partir de las creencias o pensamientos específicos narrados, en que se basan los temores por el futuro.
El papel de los profesiones de la salud puede equipararse a las pautas para esta tarea para crisis, al comenzar por asistir al paciente en el desarrollo de una comprensión basada en la realidad acerca de la situación de crisis y las implicaciones para el futuro.

Adaptaciones conductuales/interpersonales.
Los médicos, enfemeras, y otros profesionales de la salud implicados en el tratamiento directo de la enfermedad y la lesión deberían ser capaces de identificar las adaptaciones necesarias para un individuo que sufre una lesión física particular, basados en su experiencia con los pacientes y en su conocimiento de la bibliografía acerca de las crisis.Una adaptación conductual relacionada de manera directa con muchas lesiones y enfermedades, es a la que se ha hecho referencia como sumisión a un régimen médico, lo mismo si ese es la ingestión de medicamentos, en el seguimiento de un patrón particular de dieta, o el ocuparse en el ejercicio.

Intervención en crisis a cargo de la policía.


Intervención en crisis a cargo de la policía.
Aunque a la policía se le conoce mejor por su responsabilidad en el combate a la delincuencia, solo 10 o 20% e3l tiempo de un oficial típico se emplea para identificar y aprehender criminales, o en otros aspectos de control del crimen.
Los ciudadanos con frecuencia se vuelven hacia l apolicia cuando los confrontan ssituaciones muy desorganizantes y algunas veces extravagantes, Wallace y Schreiber sugieren que las comunidades dependen en gran medida de la asistencia de la policía para las situaicones de crisis, por cuano esta puede recibir llamadas por teléfono a cualquier hora del dia o la noche.


Repaso de bibliografía.
Desde la parte final del decenio de 1960, numerosos artículos acerca de la intervención en crisis a cargo de la policía han aparecido en la bibliografía policiaca y en la de la ciencia del comportamiento.

Llamadas de crisis a la policía.
Patton ha descrito 6 aspectos de las llamadas de desoganizacion. Las desorganizaciones familiares respecto de las cuales se requiere a policías son:
1.       Invocadas por los ciudadanos, lo que quiere decir que la persona que inicia el contacto tiene uninteres creado sobre el tipo de resolución que pueden proporciona los  policías.
2.       De consumo de tiempo, puesto que la clarificación y aun la resolución  temporal requiere la recopilación de información amplia.
3.       Ambiguas, por cuanto que rara vez hay una clara exposición de los hechos que condujeron a la llamada, y con frecuencia es difícil determinar la responsabilidad por el conflicto.
4.       Peligrosas, puesto que cada llamada tiene potencil de la violencia.
5.       Productoras de ansiedad, debido a la ambigüedad y peligrosidad potencial de la situación.
6.       Distribuidas de manera irregular entre la población general, con mas llamadas provenientes de las familias de baja condición económica, lo mismo que de vecindarios de bajo nivel.

Estudios evaluativos.
Aunque la mayoría de los oficiales de policía han aprendido a manejar las llamadas por desordenes mediante el entrenamiento sobre la marcha del trabajo, numerosos programas de entrenamiento deferales, estatales y municipales acerca de teoría y tácticas policiacas, ahora incluyen un entrenamiento en el manejo de crisis.
Bard evaluo el proyecto a través de 6 dimeniones. Se realio la hipótesis de que, en comparación con un recinto de control, el recinto del proyecto de demostración mostraría una reducción en l numero de quejas por desordenes familiares, el numero de repeticiones necesarias para la intervención, de homicidios, ataques, homicidios entre miembros de una familia y lesiones contra los policías. Contrariamente a sus expectativas, hallo que los resultados en cuatro de los 6 criterios eran opuestos a aquellos que se predijeron de manera original. El proyecto de demostración tuvo 3 veces mas quejas por desordenes que el recinto de control, mas casos repetidos e inrementos en los homicidios totales.
Bard sugiere que el aumento en la prontitud de los informes archivados a cargo de los oficiales de demostración conto para su mayor numero de quejas por desordenes y sus intervenciones repetidas.

Modelos de entrenamiento.
Una de las mas claras guias paso por paso para la intervención en crisis a cargo de la policía la han desarrollado Goldstein y otros para el departamento de policía de Syracuse. El comportamiento de los policías se estructura alrededor de 4 tareas principales; observación y protección e las amenrazas a la seguridad del oficial, serenar la situación, recopilar información relevante y emprender la acción adecuada. Se instruye a los oficiales como aplicar esto 4 pasos a una amplia variedad de situaciones de crisis.

Primeros auxilios psicológicos a cargo de los policías.

Planteamiento de la escena.
Goldstein y otros acentúan la importancia de que un oficial se prepare mentalmente antes de intervenir en una situación de crisis. Es una medida preventica, puesto que las llamadas de crisis representan para la policía una amenaza potencial a la seguridad de los oficiales. En tanto el oficial plantea el lugar de los hechos, el primer paso es observar y neutralizar las amenazas a la seguridad.

Realización del contacto psicológico.
El objetivo primordial es la realización del contacto psicológico, en las llamadas por desordenes familiares, es reducir las tensiones y dar calma a la situación. Goldstein y otros sugieren que el oficial crea una primera impresión de autoridad no hostil, lo cual resalta una de las diferencias principales a cargo de la policía y la que esta a cargo de otros asistentes comunitarios.

Demostración de comprensión.
La empatía es esencial para los primeros auxilios psicológicos, hacer saber a la persona mediante el tono de voz del asistente, sus palabras y expresiones faciales, que este posee una comprensión de lo que la persona siente en ese momento. El objetivo es evitar tomar partido al apoyar mas a una parte que la otra.


Ejemplificación de comportamiento con calma.
Puesto que las personas en crisis con frecuencia valoran sus propios sentimientos y la seriedad de la situación, por la manera en que otros reaccionan, es importante que el oficial ejemplifique un planteamiento de calma para la intensa situación. Puede quitarse su gorra y sentarse para conversar.

Tranquilizacion.
Es un paso mas para la influencia tranquilizante; mas alla de actual calmadamente el mismo, el oficial da a la persona en crisis razones por las cuales esta debería sentirse mas tranquila.

Platica para animar.
Por cuan difícil es vociferar, llorar, pelear, etc. De manera emotiva mientras, al mismo tiempo se intenta dar respuesta a una serie de preguntas, entablar otras y hacer platica para animar, es con frecuencia efectivo para apaciguar a la victima de la crisis. El oficiald eberia aprender a reconocer aquellos momentos en que es útil  estimular a que se hable de la crisis en si mismo contra alentar al individuo para que hable acerca de asuntos distintos a la crisis.

Uso de la distracción.
Un medio efectivo para calmar a las personas alteradas es desviar su atenion hacia modos distintos de pedir información básica.
Algunos métodos son:
1.- Pedir un favor (vaso con agua).
2.- Preguntar algo sin relevancia para la situaion.
3.- Hacer una observación irrelevane (preguntar por la tele.
Estos comentarios tienen solo efecto temporal, por lo que el oficial deberá estar preparado para continuarlo con otros procedimientos tranquilizantes.

Utilización del humor.
Con algunos puede ser efectivo para ayudar a obtener una perspectiva mas precisa y menos seria acerca de sus circunstancias en curso. Este comportamiento puede comunicar al ciudadano que el oficial no está demasiado alterado por lo que sucede, y ello puede con frecuencia calmar las emociones en una crisis que se caracteriza por los sentimientos agresivos.



Repetir y vociferar.
Con frecuencia los individuos en crisis están tan enojados, ansiosos, deprimidos o confundidos, que están sintonizados únicamente con sus propios sentimientos. Estas personas pueden ser indiferentes hacia los sentimientos, mensajes y aun la presencia de los demás. El oficial puede tenr que repetirse a si mismo varias veces el llegar a la meta con el ciudadano.

Utilización de la coerción física.
Cuando todos los métodos previos a la tranquilizacion han fallado, lo que incluye la repetición y la vociferación, o donde puede considerarse que existe peligro físico, puede ser necesario someter al ciudadano rijoso. El oficial deberá usar solo la fuerza necesaria para cumplir su objetivo.

Utilización de quienes son confiables entre los demás.
Un oficial puede solicitar a otro individuo que tranquilice al ciudadano. Esta persona podría ser otro oficial, un miembro de la familia, un vecino, etc. Quien sea confiable para el individuo en crisis, puede ser utilizado.

No hacer caso a la persona de manera temporal.
El oficial puede colocarse en una situación de crisis en la que no utilizara ninguno de los procedimientos anteriores, pero decidirá tratar con el ciudadano en estado emotivo al no hacerle caso de manera temporal.
Analizar las dimensiones del problema.
El análisis del problema a cargo del asistente se encamina a la determinación de cuales conflictos necesitan atención inmediata y cuales pueden posponerse.
El asistente también determina:
a)      Si el riesgo de mortalidad es alta o baja.
b)      Si el paciente es capaz de cuidar de si mismo en ese momento, con el fin de que el asistente pueda evaluar cuan directiva debe ser la postura de acción por tomar.



Preguntas abiertas.
Son similares a las preguntas de quien, que, por qué y donde de los PAP. Estas preguntas permiten que el individuo deje escapar el ímpetu, con lo cual se desactiva la situación.

Escuchar.
No solo el oficial debe escuchar, también debe dar a los ciudadanos signos de que asi lo hace; con un contacto visual, movimientos de cabeza, verbalizaciones como (veo lo que quiere decir, puedo comprender eso).

Preguntas cerradas.
Son una parte necesaria de la entrevista correspondiente, pero no deberían utilizarse donde seian preferibles las preguntas abiertas.

Replanteamiento del contenido (parafrasear).
Consiste en volver a decir al ciudadano, en palabras distintas de las que utilizo, si es posible, la esencia del mensaje. Sirve para mostrar al individuo que el oficial pone atención y alienta a la persona a que continue con su platica.

Reflexión sobre los sentimientos.
Donde el replanteamiento del contenido implica la repetición de los hechos según la aseveración de la persona, esta acción se enfoca sobre la expresión de los sentimientos precisios del ciudadano. Al captar lo que el individuo comunica, el oficial debe poner mucha atención a lo que la persona dice y como lo dice

Desatención selectiva y uso del silencio.
Con frecuencia, una persona agitada o ansiosa inundará al oficial con detalles. Algunas veces esta información es irrelevante para este, en la búsqueda de efectuar la acción apropiada o puede ser relevante, pero es mas de la que el oficial necesita en ese momento.

Estimulación y uso de proposiciones especificas e implícitas.
Con frecuencia las personas bajo una tensión extrema se volverán desorganizadas y confundidas en su habla y pensamiento. Bajo estas circunstancias simples como ¿Qué paso aquí?, pueden producir respuestas divagantes, erróneas. El oficial necesita planear preguntas muy concretas.

Revelación acerca de uno mismo y uso de la proximidad.
Las personas tienden a revelar mas acerca de sus sentimientos, temores, sentimientos y trasfondos cuando otros hacen lo propio con información similar acerca de si mismo. Con frecuencia se llmara al oficial de policía para que acuda a situaciones de crisis en las que la revelación acerca de uno mismo puede ser una técnica de entrevista útil.
El uso de la proximidad se refiere a los efectos de los comentarios positivos del oficial acerca de una mas amplia apertura de parte del ciudadano.

Confrontación.
Puede ser una técnica de entrevista en la cual el oficial hace notar las discrepancias entre dos aseveraciones que ha hecho el ciudadano o entre algo que este ha dicho y la manera en que lo dijo.

Exigencia.
Si el ciudadano es muy hostil, reticente, o si se juzga que el riesgo de mortalidad es alto, puede ser necesario que el oficial emplee esta técnica. La exigencia requiere que el oficial instruya con firmeza al ciudadano acerca de lo que debe hacer, y que lo haga inmediatamente.

Exploración de posibles soluciones.
Al asumirse que el oficial de policía ha sido llamado porque las soluciones que se intentaron con anterioridad fallaron, es importante preguntar a ambas partes contendientes que es lo que se ha intentado y poner a los ciudadanos a generar posibles opciones para la resolución de la crisis.

Realización de acción concreta.
Si:
a)      La mortalidad es baja.
b)      El ciudadano es apto físicamente.
c)       Aun no se ha cometido u crimen,
El oficial puede asumir una actitud facilitante con el ciudadano en crisis.

Mediación.
El principio fundamental detrás de la mediación es una estrategia de acción en la que es mas probable que las personas se guien por soluciones que ellas concibieron, que por aquellas impuestas por alguien mas. El planteamiento básico del oficial es asistir a los contendientes para que lleguen a su propia solución del problema.

Negociación.
Goldstein y sus colaboradores consideran la negociación como mas directiva que la mediación; abarca la sugerencia de soluciones o compromisos a asistir de modo activo a los ciudadanos en la elección de un rumbo a seguir.

Seguimiento.
Como los contactos de los PAP, el objetivo del seguimiento en la intervencion en crisis a cargo de la policía es hallar si el conjunto de pasos de acción que se puso en movimiento durante la intervención, tuvieron el efecto que se pretendió, en los días subsecuentes. En tanto que los oficiales por si mismos con frecuencia o tendrán el tiempo para conducir el seguimiento, ellos aun pueden concluir cada contacto de los PAP con la expectativa de que ocurrirá el seguimiento.